(7) En Israel…esta gente son así.

1ª PARTE.

En un país donde no son muy dados a vivir del turismo, cuya causa principal es la inseguridad permanente por culpa del siempre eterno conflicto judeo-palestino, las personas que moran esta zona del planeta son bastante dados a abrir su corazón, y sobre todo, la puerta de sus casas ya que es lo habitual, invitar a los amigos de los amigos a charlar y ofrecer conversación, siempre bajo la atenta mirada de una mesa repleta de viandas. Por que si algo parece que les sobra en este país, tanto a israelies como árabes, además de amabilidad, es el gusto por el buen yantar, si es posible con abundancia y sin mesura.

Desde que llegué a Israel, he sido objeto de atención sin cortapisas principalmente por parte de mi amiga Keren Yohanan, la cual se ofreció a dejarme su casa durante toda mi permanencia en Israel, situada en Mevazeret-Zyón , una zona residencial, un pequeño pueblo cercano a Jerusalem, donde la mayoria de sus habitantes son trabajadores de clase media. Keren es profesora de baile Flamenco e imparte clases particulares en su propia casa, donde tiene montado un fantástico estudio, y a nivel grupal en el pueblo de sus padres (Ashkelóm) y en una academia compartida con Micalea Harari en el pequeño y precioso pueblo de En-Kherem.

Como todos los israelíes que aquí viven, la mayoría provienen de diferentes zonas del planeta donde la dispersa comunidad judía hacen piña para mantener intactas sus tradiciones. Keren proviene de una familia de origen indu, y eso se nota en el color de su piel y de su abundante pelo negro azabache. Su pasión por el flamenco le llevó a Sevilla hace varios años, allí nos conocimos y en Triana fue donde planeamos esta aventura que estoy llevando a cabo hoy día con el firme propósito de acercar el flamenco a esta creciente comunidad de aficionados que viven con pasión el arte de Andalucía. Desde que he llagado aquí, a su maravillosa y preciosa morada, no me ha faltado absolutamente de nada, se ha volcado incondicionalmente conmigo y no tengo suficientes adjetivos ni halagos para agradecerle todo lo que está haciendo por mi, que mínimo que le dedique estas lineas.

Su socia del negocio, Micaela Harari, es de origen estadounidense y también llevan muchos años viviendo en Israel, donde ha criado a sus hijos. Con ella he tenido el placer de viajar a la zona palestina de Jerusalem Este, para conocer de cerca la pasión sin paliativos de los niños árabes por el flamenco. Nos desplazamos a una escuela cristiano-arábiga que es un proyecto de una fundación francesa de apoyo a los niños árabes de las zonas en conflicto. El edificio de cuatro plantas, ofrece unas instalaciones muy acogedoras, con cafeteria-comedor, aulas de estudio, salas de actividades, guardería, zona recreativas, biblioteca, etc. Un lugar donde en esta época del año, en verano, su afluencia aumenta de manera considerada, ya que los niños han terminado sus clases y necesitan de un lugar donde seguir formandose tanto en sus estudios como en valores, para no permanecer en la calle sin nada que hacer.

Entramos en el aula de actividades perfectamente dispuesta, con su aire acondicionado y su enorme espejo para las clases de baile. el número de alumnos que voluntariamente se apuntan a las clases de flamenco es tan grande que Micaela debe hacer dos turnos de 1 hora cada uno. Me llama mucho la atención que en contra de lo que suele suceder en España y en cualquier otro lugar del mundo donde se impartan clases de flamenco para niños, hay un gran número de chicos, sin esos prejuicios tontos por los que se presupone en algunas mentes retrogradas, que las clases de baile flamenco, son mayormente para las chicas. Tal y como dije antes, estas clases son una alternativa más que dan en esta escuela de verano a los escolares, por lo tanto no están obligados por sus padres a recibir clases de flamenco, lo eligen ellos mismos.

Micalea se expresa en una suerte de inglés, hebreo y árabe, este ultimo, el idioma materno de los alumnos, totalmente prescindible para dar clases de flamenco, ya que la gran mayoría, con una edad comprendida entre los 5 y 14 años, saben hablar inglés o hebreo. Cosa que a nosotros, los españoles debería darnos vergüenza, el nivel de inglés que tenemos y el que aún a día de hoy, se imparte en el sistema educativo español, ínfimo y paupérrimo si lo comparamos con la mayoría de países del mundo, donde el inglés es indudable no solo materia de estudios desde temprana edad, cosa que también pasa en algunos colegios españoles si no, que en el día a día se utiliza constantemente. Por poner un solo ejemplo, en la Tv o en cine, donde todas las películas son en su idioma original subtituladas, cuestión que acelera su aprendizaje y evita su olvido, como nos pasa en la piel de toro, que unas pocas horas a la semana de inglés en el colegio nunca son suficientes para poder medio desenvolverte en una conversación básica.

Me siento a un lado y observo las clases y a los chicos, que son un hervidero de sensaciones y están constantemente inquietos, ríen y hacen bromas entre ellos, Micaela les deja hacer, ponerse machaconamente serios no procede. Organiza varias filas para que no estorben en los movimientos y ejercicios de brazos, ni en los giros, de vez en cuando cruzo alguna mirada con ellos cómplice, todos sonríen. No tarda en aparecer el típico adolescente gracioso pero sin maldad, que hace tonterías con unas gafas para hacer reir al resto, consigue llamar la atención por unos segundos y se queda satisfecho, cuando se entera que soy español vienen varios a preguntarme si soy del Madrid o del Barça, todos esperan que les diga del Barça, Ronaldo ha hecho mucho daño y nadie quiere asociarse con el Madrid, son verdaderos aficionados al fútbol, sobre todo español, saben la alineación de la selección de arriba abajo, y uno de ellos, además aparece son una enorme bandera española, reímos todos y las clases continúan. Un mañana llena de emoción y cariño de unos niños que siempre están sonriendo. Gracias Micaela por traerme a este reducto de cordialidad y amor.

He tenido tiempo en estos días de ver varios espectáculo de arte, como el del otro día en Jaffa, barrio pesquero de Tel Aviv (capitulo 6) , otro día me llevaron a ver un espectáculo multidisciplinar que se organizaba en un colegio de Jerusalem, con instalaciones originales , teatro, escultura (en la foto) , un arte que tiene bastante seguimiento en Israel a mi entender, pues he visto varias trabajos, y para finalizar, un espectáculo de flamenco donde actuaban varios amigos/as como la bailaora Adva Yermiyahu, la cual conocí en Sevilla y es una excelente persona, alegre, vital y con el inconfundible baile de sabor sevillano, el cantaor Shuky, al cual también conocí en Sevilla y con el que tengo una excelente relación, por cierto un cantaor con un nivel impresionante y mucha experiencia acumulada, la bailaora Sharon Saguy, que conocí aquella noche y una asidua a Sevilla, para terminar , el tocaor sevillano Fyty Carrilo, habitual de Maria Pagés con alto nivel de conocimiento y gran experiencia acumulada.

Un gustazo poder ver a mi comprade Fyty en Jerusalem y tan bien acompañado. Nuevamente el flamenco como nexo de unión de la cultura judía con la andaluza, no en vano ya convivimos durante siglos, aun quedan rescoldos.  To be continued……..

Textos y Fotos : Manuel Sualis.

Zonadictoz

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